A nivel mundial existen dos herramientas conocidas por el hombre para la detección y localización de substancias ilegales; la primera es la utilización de equipos tecnológicos como los rayos x; y la segunda es el uso de perros adiestrados de detección, los cuales son una herramienta versátil, accesible y de bajo costo.

El entrenamiento de los canes.

La Agencia de Bioseguridad Galápagos con la colaboración de WildAid y Galápagos Conservacy inició durante el año 2016 la conformación de una Unidad Canina de la ABG con el objetivo de resguardar el Patrimonio Natural de las Islas Galápagos frente a la introducción de especies exóticas. Durante el año 2016 se apoyó en la construcción de la infraestructura de la BriCan, así como con el asesoramiento técnico para selección y entrenamiento de guías y perros; así como la formación de binomios caninos (hombre-perro) para la detección de productos ilegales.

La primera etapa de entrenamiento para los perros se realizó en la ciudad de Quito, los cuales durante tres meses estuvieron en un proceso de adaptación e introducción de olores; para esto, La ABG seleccionó nueve productos de origen animal y vegetal cuyo ingreso a las Islas Galápagos no esta permitido y que tienen una alta incidencia de retención en sus puntos de control, estos productos son: naranja, pitajaya, mango, cereza, queso fresco, lana de borrego, palo santo, semillas de chía y granadilla.

El can Rex.

En esta etapa también se probó la efectividad de los perros para la detección y su adaptabilidad con el entorno. El perro VINA-LABRADOR presentó problemas de sensibilidad en su piel por lo que fue devuelta a la empresa Cobra Canine para su remplazo.

La segunda etapa de entrenamiento se realizó en Santa Cruz Galápagos. En una primera etapa, se seleccionó a los dos manejadores de perros (inspector guía) y para lo cual el instructor realizó una rigurosa selección de candidatos con pruebas de personalidad básica, test de psicomotricidad, entre otras aptitudes. Como resultado de este proceso fueron seleccionados 3 de los 11 postulantes.

Durante la segunda fase, se capacitó a los tres postulantes seleccionados en: técnicas de cuidado básico de los ejemplares caninos, mantenimiento de jaulas, almacenamiento de esencias y olores, técnicas de manejo de canes para detección de olores: búsqueda general en áreas de superficies grandes, búsqueda en áreas abiertas, búsqueda en lugares cerrados, forma de caminar, forma de usar la traílla y reintroducción de olores.

En los próximos meses se continuará con la asistencia técnica permanente en el entrenamiento in situ (aeropuerto y puerto) de los guías y perros, corrección de problemas y se incorporará un nuevo can de detección la Unidad Canina. Se estima que el mes de abril se realizará el lanzamiento oficial de esta unidad la cual estará conformada por; tres manejadores de canes (guías) y dos perros detectores.

Gracias al apoyo de Helmsley Charitable Trust, IGTOA, Galapagos Conservancy y la ABG, esta Unidad Canina será una potente herramienta de inspección discreta en carga y equipajes acompañados de pasajeros, su función será “identificar productos orgánicos ocultos en el equipaje de pasajeros y/o carga que ingresan a las Islas y que puede significar la introducción de productos con riesgos de plagas vegetales o enfermedades animales que afecten la biodiversidad, salud humana y el desarrollo agropecuario de las islas Galápagos”.